Un niño no aprende solo en la sesión de terapia: aprende, sobre todo, en su día a día. Por eso la coordinación con el colegio es tan importante.
Casa, colegio y centro de terapia. Si cada uno va por su lado, los esfuerzos se dispersan; si reman juntos, los avances se generalizan y se mantienen. La coordinación es lo que conecta lo que se trabaja en sesión con lo que ocurre en el aula.
Con el permiso de la familia, nos coordinamos con el tutor y el equipo de orientación del colegio: compartimos objetivos, proponemos pautas para el aula y hacemos un seguimiento conjunto. El niño es el centro, y todos trabajamos en la misma dirección.
La familia es el puente entre los entornos y quien mejor conoce al niño. Su participación —trasladando pautas, comunicando cambios— es lo que da continuidad y sentido a todo el proceso.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda, consulta con un especialista.
Elige qué cookies permites. Las técnicas son imprescindibles y están siempre activas. Podrás cambiar tu elección cuando quieras desde “Configuración de cookies” en el pie de página.
Permiten el funcionamiento básico y seguro de la web. No requieren consentimiento.
Recuerdan opciones como el idioma o la zona para personalizar tu experiencia.
Nos ayudan a entender cómo se usa la web (p. ej. Google Analytics) para mejorarla.
Permiten mostrar publicidad relevante y medir campañas.